Getting back on (my own) track

I’m not into mindfulness (not pretty sure what it even means), meditation, or any other kind of guided technique that promises self-discovery. Not for any particular reason, they’re just not for me. Said that, I really do believe in the importance of finding yourself and being the more “you” than you can be (if that makes any sense).

For the good or the bad, the quarter-life and mid-life crisis have proved to be real things (or common things, at least), and at some point or another, we’ve all gone through moments of serious doubts about our identity, goals, image, career, etc. I’ve gone through that as well (well, I go trough that quite often), and it sucks, I know.

A few months ago I took a decision about it. I’m not saying I had an epiphany, it was much simpler that that. Suddenly, I started to think about the things that used to make me happy before the stress of work, life, studies, etc. took every “non-important” thing way and replaced them with doubt and anxiety. At the same time, I started eliminating in my head all the things that were making me unhappy (and surprisingly, they were the ones that were consuming most of my time and energy).

Not saying that I’ve invented the wheel here, but somehow, on the most random day, the most random thought have made a “click” into my head and due to that I’ve reorganized my priorities.
Of course this doesn’t mean that my life has suffered a dramatic change, I’m starting a long process, but even that sounds promising to me. I’m getting back on track of my own life, the one I once thought I’d have, and the one that I left hanging when the stress of adult life knocked at my door. I’m actively trying to reincorporate into my daily habits the things that not only made me happier, but made me who I am. And I’m trying to, slowly, eliminate everything and everyone that doesn’t fit that purpose. Not saying that I really can take them away, sometimes is not that simple, but I can take the decision of leaving them at the bottom of my priority list, instead of wasting time on thinking about how unhappy they make me.
Maybe I can’t make huge changes, but I definitely can CHOOSE to try. And I’ll work in that direction from now on.

The point of this post is not trying to give you a magic recipe to find yourselves, your path and change your lives. I wish I had that wisdom or that power, but I don’t. All I want to say, is that, at some point, you’ll feel that “click” inside your head, asking you for a change. And then, when your moment comes, you’ll have the choice to do something about it. And I really hope you choose to be the most “you” that you can be.

 

 

 

 

No estoy metida en temas de mindfulness (ni siquiera tengo muy claro qué es), ni en meditación, ni en ningún tipo de técnica guiada que prometa el auto-descubrimiento. No por nada en especial, no tengo nada en contra, simplemente no van conmigo. Dicho esto, sí que creo en la importancia de encontrarse a uno mismo y ser todo lo “tú” que puedas ser (no sé si eso ha tenido sentido).

Para bien o para mal, cosas como la crisis de cuarto de siglo, o la mid-life crisis han demostrado ser cosas reales (o al menos comunes), y en un momento u otro, todos hemos pasado por momentos de serias dudas con respecto a nuestra identidad, objetivos, imagen, carrera, etc. Yo también lo he vivido (y lo vivo), y reconozcamos abiertamente que es una mierda.

Hace unos meses, tomé una decisión al respecto. No estoy diciendo que tuviese una Epifanía, fue algo mucho más simple que eso. De repente, empecé a pensar en las cosas que me hacían feliz antes de que el estrés del trabajo la vida, estudios, etc., se las llevasen por delante y las sustituyesen con ansiedad y dudas. Al mismo tiempo, empecé a eliminar mentalmente las cosas que me hacían infeliz (y resultó que eran a las que más tiempo y atención estaba dedicando).

No digo que haya inventado la rueda ni mucho menos, pero de alguna manera, este pensamiento completamente aleatorio en un día completamente aleatorio hizo una especie de “click” en mi cabeza que me ha obligado a cambiar mis prioridades.
Por supuesto, esto no quiere decir que mi vida haya sufrido un cambio dramático, esto sólo es el principio de lo que será un largo proceso, pero hasta eso me suena bien. Estoy empezando a recuperar la vida que pensé que tendría, la que dejé de lado cuando el estrés de la vida adulta llamó a mi puerta. Estoy intentando activamente reincorporar en mi día a día las cosas que no sólo me hacían feliz, sino que me hacían ser quien soy. Y estoy intentando, poco a poco, eliminar todo lo que no sirva para ese propósito. No digo que pueda, a día de hoy, hacer desaparecer todas esas cosas, a veces no es tan sencillo, pero lo que sí puedo hacer es decidir dejarlas al final de mi lista de prioridades, en vez de tenerlas presentes todo el tiempo y perder el tiempo quejándome.
A lo mejor aún no puedo hacer grandes cambios, pero puedo ELEGIR intentarlo. Y puedo trabajar en esa dirección de ahora en adelante.

El objetivo de este post no es daros una receta mágica para que os encontréis a vosotros mismos, vuestro camino, y cambiar vuestras vidas, Ojalá fuese tan sabia o tuviese ese poder, pero no lo tengo. Sólo quería deciros que en algún momento, algo hará “click” en vuestra cabeza, pidiendo un cambio. Y entonces, cuando el momento llegue, podréis elegir hacer algo al respecto. Y espero que elijáis ser lo más “vosotros” que podáis ser.

SHARE:


1 comments so far.

One response to “Getting back on (my own) track”

  1. […] to write some of my favourite posts I’ve ever posted (and probably the most random ones) such as Getting back on (my own) track, On not wanting a conventional career and why is it OK, Creative goals, On wearing makeup (and […]

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *