Small decor projects to get me through January

As I mentioned on Thursday’s post (and as you know if you’ve followed me for a while), I have quite an interiors obsession after I take the Christmas decorations off. Suddenly I find the house lifeless and I feel the urge to make some changes to be happy with it again (as happy as you can be with a renting space when you can’t change a bit of you disgraceful kitchen or bathrooms, but that’s a whole other story).

As I want to make some changes ASAP to stop feeling sorry for my Christmas-less flat, I’ve decided to prioritize and focus my energy on 3 small projects that are achievable and that hopefully will fix my most immediate concerns in a short amount of time.

Fill the Christmas tree gap. Ok, this one is not as metaphoric as it may sound, let me explain myself. There’s a gap about 1m big between my TV stand and the window, where I usually put the Christmas tree, which shouldn’t be a big deal, as it’s not a huge empty space and (I wish) I could happily leave it like that. The problem is that there’s a huge and horrendous wall socket that upsets me every time I look at it. Along the year, I get used to it and it doesn’t bother me that much, but these days after Christmas I just can’t deal with it. So this time I’m finally gonna decorate that corner, so I can’t see that socket anymore.
This may be the most difficult out of my three projects, considering I really don’t know if I wan’t some kind of furniture there, or if I prefer to give it some kind of nook vibes. I’ll keep you updated on my progress when I see some (probably via Stories).

Revamp my bedside table. And when I say revamp I literally mean it. Let’s make something clear first: I hate my bedroom. It’s small, it’s cold, I don’t like the built in wardrobe it has, and I have the worst insomnia memories ever associated to that. Probably because of that, I’ve never made much of an effort to properly decorate it to fit my taste (also the headboard of the bed, that was in the house, is not exactly what I would have chosen). But maybe because of that, I keep hating it that much. I’ve been planning to properly decorate the room for ages, but I haven’t properly got into it just yet (although it’s my next “big” house project, and I’ll share some kind of mood board very soon).
First thing I’ve been wanted to change is my nightstand. I’ve been using the “classic” Ikea Rast as a bedside table since we moved in. I’ve been meaning to change it for ages, but I can’t really find one that I like (well, I’d love a West Elm one, but shipping costs to Spain are just unbearable). While I keep searching, I’ve planned to paint this one and re-style it. I’ve seen tons of hacks on Pinterest, and there’s nothing much to loose if it doesn’t turn out right, so for now, I’m gonna give DIY a go.

Rearrange my living room shelves. One of the greatest pieces of furniture that came with the flat is a pretty big open bookshelf in the living room. The shelves have been styled pretty much the same for a long time now, and as I keep accumulating more and more books (including some really pretty coffee table books), I think it’s time to rearrange the whole thing. It’s a very small project but it’ll have a big impact on how the living room looks, so I’m taking some inspiration on how to successfully style shelves (looking at Kate La Vie here, of course), and hopefully I’ll tick this one off very soon.

So, here are my 3 little decor projects that hopefully will make me love my space again. I’ll keep you updated when the moment comes, here or on Stories, depending on how things go. What about you, what do you do when you fall out of love with your place?

 

 

Como ya mencioné en el post del pasado jueves (y como ya sabréis si me conocéis un poco), todos los años me entra una obsesión desmesurada con la decoración cuando acaba la Navidad. De repente veo la casa muy vacía sin los adornos navideños, y me entra el impulso de cambiar un montón de cosas para volver a estar contenta con la casa (todo lo contenta que se puede estar en un piso de alquiler donde no se puede cambiar ni un ápice de la horrenda cocina y los desastrosos baños, pero eso es otra historia).

Como quiero cambiar algunas cosas lo antes posible para dejar de echar de menos mi árbol de Navidad, he decidido establecer prioridades y centrar mi energía en 3 proyectos pequeños que con suerte resolverán mis inquietudes más inmediatas a corto plazo.

Llenar el hueco del árbol de Navidad. Esto no es tan metafórico como parece, dejadme explicarlo. Hay un hueco de aproximadamente un metro entre mi mueble de la TV y la ventana, que es donde coloco siempre el árbol de Navidad. No debería ser un problema, no es un hueco tan grande como para que me moleste que esté vacío (bueno, ahora lo veo muy vacío, pero es que el árbol es enorme). El problema es que hay varios enchufes espantosos en la pared, y sólo verlos me pone de mal humor. A lo largo del año los acabo ignorando, pero estos días después de Navidad me molestan muchísimo, así que este año he decidido tomar cartas en el asunto y decorar este rincón para que no puedan verse.
Seguramente éste es el proyecto más difícil de los tres, especialmente porque no tengo ni idea de con qué rellenar el espacio ni si quiero o no algún tipo de mueble auxiliar. Os mantendré actualizados en cuanto me ponga a ello (seguramente vía Stories).

Renovar mi mesilla de noche. Dejemos algo claro: odio mi dormitorio. Es pequeño, frío, no me gusta el armario empotrado que tiene ni el cabecero de la cama (que ya estaba en la casa) y tengo los peores recuerdos de noches de insomnio de mi vida asociados a esta habitación. Seguramente por todo esto, nunca me he molestado demasiado en decorarlo a mi gusto, y probablemente al no hacerlo, lo sigo odiando más de lo que debería (es un círculo vicioso que necesito romper). Llevo muchísimo tiempo queriendo ponerme con ello, pero todavía no acabo de dar el salto (será mi siguiente proyecto “grande”, así que seguramente publique algún tipo de mood board muy pronto).
Lo primero que quiero cambiar es la mesilla (que es de lo que íbamos a hablar hoy). He estado usando la “clásica” cómoda Rast de Ikea (que todo el mundo compra al mudarse) desde que llegamos aquí. Llevo siglos queriendo sustituirla, pero no encuentro una alternativa que me guste (bueno, cualquiera de West Elm me valdría, pero los gastos de envío a España son una extorsión en toda regla). Mientras sigo buscando, he decidido reciclar la que tengo e intentar darle otro aire. He visto montones de DIY en Pinterest sobre gente renovando esta cómoda, así que voy a probar y si no sale bien, no habré perdido gran cosa.

Reorganizar las estanterías del salón. Uno de los mejores muebles que tenía la casa cuando nos mudamos es una librería abierta bastante grande en el salón. La decoración de los estantes ha sido prácticamente la misma desde hace mucho tiempo, y teniendo en cuenta que acumulo cada vez más libros (entre otras cosas), he pensado que es hora de reorganizarlos. Es un proyecto pequeño, pero como el mueble es muy grande, tendrá un impacto grande en la decoración del salón. Estoy buscando inspiración sobre cómo decorar estanterías (sobre todo a través de las fotos de Kate La Vie) y me pondré con ello muy pronto.

Y estos son los 3 pequeños proyectos que con suerte me reconciliarán con la casa de momento. Os mantendré informados llegado el momento, aquí o en Stories, según como vaya fluyendo la cosa. ¿Y vosotros, qué hacéis cuando os deja de gustar vuestra casa?

SHARE:


1 comments so far.

One response to “Small decor projects to get me through January”

  1. […] week, in my interiors projects post, I talked about how I was planning a bedroom makeover. I would love to say renovation, but as […]

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *